viernes, 23 de agosto de 2013

3:34


Hoy no ha sido un día muy especial.
Pinté mis uñas, hidraté mi cara y me puse lo primero que pillé.
Comprobé que tenía las llaves, el DNI y mis auriculares, y salí a la calle con Maverick Sabre en los oídos.
En el callejón que hace esquina por donde yo vivo hay una camada nueva de gatos y están empezando a explorar el mundo.
Cuando uno es pequeño divisa la vida de una manera tan lejana y tan inocente..
Si algún niño o niña lee esto alguna vez.. que me haga caso.. que no crezca, porque es una trampa.
Volviendo al tema.
Dí con amigos y me reí hasta que dolió, volví a casa y entablé conversación.
Una conversación lo que yo denomino conversación; cuando hablas y te vas por las ramas una y otra vez sin reprimirte por ello, sin tema definido pero interesante.
Hablamos de muchas cosas, pero lo más destacable sin duda fue uno de los temas en los que el otro participante de la conversación y yo coincidimos muchísimo; el hecho de conocer a alguien físicamente precioso y que luego su manera de 'darlo todo hecho' haga que pierdas total interés por esa persona, me explico..
A mi en particular no me gustan las cosas ya hechas, ni que me lo den todo masticado, me parece muy poco elegante y bastante aburrido..
yo prefiero descubrir, prefiero que sea un reto muy interesante conocer a alguien, jugar a ver quien se resiste un poco más y tratar de ver quién puede saltar primero el muro de la confianza.
En definitiva, que no me gusta lo fácil.

¡Ah! Y sobretodo no os fiéis de lo fácil, porque lo que fácil viene y fácil se va; ya que no se crea un vínculo, no se recorre un camino, no tiene chispa, no hay un esfuerzo, carece de diversión y de intelecto.


Esta entrada se la dedico a mi primera seguidora: Camila.
Gracias por tu tiempo♥

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