Haz todo de corazón, y quedarás para siempre en la eternidad, porque si el emisor es el corazón, el receptor también lo será, y éste puede romperse o enfermarse, pero jamás olvidar, inmune hasta a el propio alzheimer, por eso los recuerdos y experiencias más importantes y trascendentales pesan en el pecho, detrás de los huesos, latentes y recorren cada rincón de tu cuerpo, como si volvieses a escucharlo, a verlo, a sentirlo.
Tú eliges qué lugar ocupar..
en la simple memoria que almacena sin cesar, archivando actos y momentos vanales,
o allí donde permanecemos para s i e m p r e.
domingo, 29 de diciembre de 2013
viernes, 27 de diciembre de 2013
22:19
''Nadie muere de amor, ni de olvido''.
Probamos sabores, escogemos colores, calzamos los zapatos antes de comprarlos, catamos una carta de vinos.. y así, entre un sin fín de acciones, poco a poco, aprendemos que nos sienta bien, que nos favorece, que aceptamos en nuestro paladar,.. nuestras preferencias.
¿Si pudiésemos hacer lo mismo con las personas?
Probarlas antes de elegirlas en nuestra vida, una prueba, un chance, comprobar si nos encaja, antes de saborear las consecuencias.
Pero eso no es posible, una vez te decides a conocer no hay vuelta atrás, permanecerás en su presente o quedarás en su pasado,
pero te quedarás, se quedará grabado en la memoria de las personas hasta que esta deje de funcionar, resistirás en sus recuerdo en su ''para siempre'' y por suerte o por desgracia, es pura viceversa.
Después de saber y comprobar esto, decides no arriesgarte con otras personas por miedo a seguir contaminando tu recuerdo.
¿Pero y cuando sale bien?
A veces me cuesta llegar a este punto de la reflexión, me cuesta volver a confíar, a buscar algo nuevo bueno, y me resigno a seguir en el recuerdo, buscando mis preferencias, lo que ya conozco, y soy incapaz de ver a nadie más,
lo sigo buscando a él en la cara de otros hombres,
sigo buscando su picardía,
su manera de querer,
sus bromas,
sus besos,
incluso su olor y manías,
y cuando no llega él, los alejo a todos y sigo contaminando sin darme cuenta mi recuerdo, de relaciones que nunca me acaban convenciendo.
En realidad no es que me cueste, es que sigo buscándolo, sigo haciendo lo anterior citado, porque así conocí el amor, esas son mis preferencias y ya no me atrevo a conocer nada más, porque para mí no existió nada más puro, mis elecciones, lo que probé y me convenció y engachó cual droga.. y ahora como cualquier adicta a algo, estoy buscando la misma sustancia, sin darme cuenta de que no se fabrican dos iguales, ya que el paso del tiempo no se detiene por nadie, y aquí sigo sin darme la oportunidad de conocer otras drogas.
Me llaman exigente, pero no lo soy, simplemente estoy aferrada a algo que ya solo existe en mi memoria, hasta que desaparezca conmigo.
Tengo que avanzar.
Probamos sabores, escogemos colores, calzamos los zapatos antes de comprarlos, catamos una carta de vinos.. y así, entre un sin fín de acciones, poco a poco, aprendemos que nos sienta bien, que nos favorece, que aceptamos en nuestro paladar,.. nuestras preferencias.
¿Si pudiésemos hacer lo mismo con las personas?
Probarlas antes de elegirlas en nuestra vida, una prueba, un chance, comprobar si nos encaja, antes de saborear las consecuencias.
Pero eso no es posible, una vez te decides a conocer no hay vuelta atrás, permanecerás en su presente o quedarás en su pasado,
pero te quedarás, se quedará grabado en la memoria de las personas hasta que esta deje de funcionar, resistirás en sus recuerdo en su ''para siempre'' y por suerte o por desgracia, es pura viceversa.
Después de saber y comprobar esto, decides no arriesgarte con otras personas por miedo a seguir contaminando tu recuerdo.
¿Pero y cuando sale bien?
A veces me cuesta llegar a este punto de la reflexión, me cuesta volver a confíar, a buscar algo nuevo bueno, y me resigno a seguir en el recuerdo, buscando mis preferencias, lo que ya conozco, y soy incapaz de ver a nadie más,
lo sigo buscando a él en la cara de otros hombres,
sigo buscando su picardía,
su manera de querer,
sus bromas,
sus besos,
incluso su olor y manías,
y cuando no llega él, los alejo a todos y sigo contaminando sin darme cuenta mi recuerdo, de relaciones que nunca me acaban convenciendo.
En realidad no es que me cueste, es que sigo buscándolo, sigo haciendo lo anterior citado, porque así conocí el amor, esas son mis preferencias y ya no me atrevo a conocer nada más, porque para mí no existió nada más puro, mis elecciones, lo que probé y me convenció y engachó cual droga.. y ahora como cualquier adicta a algo, estoy buscando la misma sustancia, sin darme cuenta de que no se fabrican dos iguales, ya que el paso del tiempo no se detiene por nadie, y aquí sigo sin darme la oportunidad de conocer otras drogas.
Me llaman exigente, pero no lo soy, simplemente estoy aferrada a algo que ya solo existe en mi memoria, hasta que desaparezca conmigo.
Tengo que avanzar.
jueves, 26 de diciembre de 2013
Hablar de mí está sobrevalorado.
Soy una persona que mide el tiempo en canciones..
-¿Cuánto tardas en llegar?
+Tres canciones.
En mi calendario siempre sobran fechas, días que me gustaría hacer desaparecer, días que murieron.. se trata de evitarrecuerdos.
Aprendo muy rápido y olvido demasiado l e n t o.
Soy difícil de sorprender, estoy curada de espantos y he conocido la felicidad más pura.
Me llamarán antigua cuando admita que aún tengo y creo en los valores.. sé que es un concepto pasado de moda.
Intento no ser hipócrita, me molesta esa gente que suelta cosas como: ''Os encanta quejaros. Por cierto, hoy no he dormido una mierda''. Ese tipo de gente que ve sus demonios en los demás.
Estoy en una época de mi vida la cual defino con algunas de mis manías, casi no tengo uñas, me muerdo los labios, ya cuarteados y me estiro el cuello de la camiseta.
-¿Cuánto tardas en llegar?
+Tres canciones.
En mi calendario siempre sobran fechas, días que me gustaría hacer desaparecer, días que murieron.. se trata de evitar
Aprendo muy rápido y olvido demasiado l e n t o.
Soy difícil de sorprender, estoy curada de espantos y he conocido la felicidad más pura.
Me llamarán antigua cuando admita que aún tengo y creo en los valores.. sé que es un concepto pasado de moda.
Intento no ser hipócrita, me molesta esa gente que suelta cosas como: ''Os encanta quejaros. Por cierto, hoy no he dormido una mierda''. Ese tipo de gente que ve sus demonios en los demás.
Estoy en una época de mi vida la cual defino con algunas de mis manías, casi no tengo uñas, me muerdo los labios, ya cuarteados y me estiro el cuello de la camiseta.
