viernes, 11 de abril de 2014

Cuando te beso..

Silencio.
Íntimos centímetros.
Sonrisas dilatadas y pupilas nerviosas (no al revés).
Aún no ocurre.
Levanto la mano y poso mis dedos cerca de mi pase al cielo, eso que llaman labios y despacio te acaricio a contrapelo hasta la nuca.
Aún no cerramos los ojos.. pero bajo la guardia para alimentar mi sonrisa con la tuya y miro a tu boca.
Coloco mi nariz a un lado de la tuya..
pronuncio a escasos milímetros ''te quiero'' y acaricio con mi dedo pulgar tus labios,
ambos sabemos que pasará cuando pare de deslizar..
yo doy el primer paso pero tu eres el primero en cerrar la mirada y no aguantamos más..
..se abren todos los capullos de mariposas de mi estómago,
vuelan,
y mientras tanto arriba encajan,
aparece un perfecto puzzle.. como si antes de nacer hubiesen diseñado nuestros labios sabiendo que tenían que encontrarse, como si todo estuviese preparado para el momento, porque era obvio que debía suceder.
Movimientos gemelos,
un mismo sabor y una toma de aire y una sonrisa de vez en cuando,
coordinados,
hasta los latidos..
Busco tu cara con mis manos,
doblego a nuestros labios con caricias en tu pelo.
Como si de nuestras bocas saliera vida o un elixir o la fórmula para seguir respirando ya que cuando estoy inmersa en ti no existe nada más y olvidaría hasta mi propio nombre,
no reparamos en seguir fabricando ese contacto.
Todo eso y más.. cuando te beso.

Te quiero.

Pongo en on mi temporizador, mi cuenta atrás.. desde el segundo en que no te tengo en mi campo de visión, y vuelve a  00.00 en cuanto te veo de nuevo. 
Es algo automático. 
Eres mi reto de hoy, de ayer y probablemente del resto de mis días.. 
Sonríes y 3, 2, 1.. ya no existe nada más para mi, 
desde el corazón hasta el resto del cuerpo va una corriente de sentimientos, 
los más bonitos que existen, 
y ahí me invades.. 
como si fueras la misma sangre dentro de mis venas.
Tatuas en el recuerdo cada uno de los momentos. 
Cada gesto, cada beso, cada sonrisa, cada vez que me apretas la mano en señal de ''mírame''.
La manera en que me miras a los labios, cerca (aunque siempre lo estás aunque no estés).
Te quiero, lo sé porque si tuviese hijos no querría que tuviesen una sonrisa que no fuese la tuya.