Me quedé hoy con esa frase (la del título del post), la escuché en una canción, como tantos días.
¿Cuántas veces decidimos no hacer las cosas mal de nuevo.. e intentándolo una y otra vez siempre ocurre lo mismo?
¿Por qué nos cuesta tanto dejar la rutina de lo que ya conocemos y por lo contrario innovar?
Hacemos las cosas porque así aprendimos, ya sea solos o con el ejemplo de otras.
Muchas veces los métodos, las ideas, las teorías e incluso los pensamientos, ya eran así cuando llegamos.
Alguien tuvo que ingeniárselas por primera vez, alguien tuvo que hacerlo y ser el primero en decidir que ese algo tenía que pasar así.. ¿tanto nos cuesta ser los primeros? ¿tanto nos cuesta cambiar e intentar buscar una solución que no se base en mejorar nuestros anteriores y erróneos pasos?
Algo para reflexionar,
Me sentí identificada con esta entrada..
ResponderEliminarEsa Última pregunta que haces...esa pregunta es la que más me mata de todas..
Y dirás que xq? Porque es mi pregunta sin respuesta.. TE ODIO MALDITA PREGUNTA!