domingo, 29 de diciembre de 2013

Hay dos tipos de memoria.

Haz todo de corazón, y quedarás para siempre en la eternidad, porque si el emisor es el corazón, el receptor también lo será, y éste puede romperse o enfermarse, pero jamás olvidar, inmune hasta a el propio alzheimer, por eso los recuerdos y experiencias más importantes y trascendentales pesan en el pecho, detrás de los huesos, latentes y recorren cada rincón de tu cuerpo, como si volvieses a escucharlo, a verlo, a sentirlo.

Tú eliges qué lugar ocupar..
en la simple memoria que almacena sin cesar, archivando actos y momentos vanales,
o allí donde permanecemos para   s i e m p r e.


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